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Psicología y vida

Mi mente y yo III

Bienvenidos nuevamente a la serie “Mi mente y yo”, se trata de una cadena de posts en la que aprendemos sobre cómo funciona nuestra mente y cómo nos relacionamos con ella.

En anteriores posts hemos visto las características de la mente, sus funciones y limitaciones. Si no has leído las anteriores publicaciones, te invito a que lo hagas antes de continuar con esta entrada (Mi mente y yo I, Mi mente y yo II).

Llegados a este punto, ¿Qué podemos hacer cuando nuestra mente ha dejado de ser una buena guía para nosotros, cuando parece que sólo quiere boicotearnos y siempre acabamos en el mismo punto de partida?

¿Qué puedo hacer cuando mis pensamientos no me ayudan a avanzar?

Metáfora de las tres cajas

En consulta me gusta plantear un modelo de 3 cajas para abordar esta cuestión, y hoy lo voy a compartir con ustedes para que puedan planteárselo desde casa.

Imaginen que su mundo interno está compuesto por varias cajas, podemos imaginarnos 3 cajas concretamente.

La primera caja, lleva escrito en rotulador (como las cajas de mudanzas), “MENTE”. Dentro de esta caja podemos encontrar todo tipo de pensamientos, imágenes mentales, evaluaciones, predicciones, comparaciones…  Algunos resultan agradables, otros muy desagradables y sobre todo, son pensamientos que cambian dependiendo del día y el momento en el que abramos la caja. Podríamos decir que dentro de esta caja se encuentra todo lo que comenté en los anteriores posts de la serie. La característica principal del contenido de esta caja es que se trata de pensamientos muy variables y están fuera de nuestro control.

La segunda caja, lleva escrita la palabra “VALORES”. Dentro de esta caja se encuentran nuestros valores, son las direcciones que queremos seguir en la vida. No se trata de objetivos ni metas concretas, sino más bien de caminos que queremos seguir. Por ejemplo, ser creativo, ser independiente o ser una buena madre pueden ser algunos de esos caminos. Si quieres saber más sobre valores puedes leer el post de mi compañera Sandra aquí. Cuando dirigimos nuestra vida en dirección a nuestros valores personales, sentimos tranquilidad y plenitud.

La tercera caja lleva escrita la palabra “EXPERIENCIA”. Dentro de ella podemos encontrar toda nuestra experiencia pasada, nuestros logros y nuestros fracasos, cosas importantes que nos hayan pasado y cosas totalmente irrelevantes. La principal característica es la de que todo lo que hay dentro de esta caja es lo que ha ocurrido realmente.

¿Cuál de las 3 cajas utilizo como guía diaria?

Me gustaría que te tomes unos minutos para pensar, ¿cuál de estas 3 cajas utilizas más a menudo como brújula, como guía de tus acciones?

¿Te guías por tus pensamientos automáticos?, ¿te guías por tus valores?, ¿te guías por tu experiencia?

Puede que no tengas una respuesta rotunda, puede que a veces te guíes por una, por dos, o por una mezcla de las tres. Plantéate entonces qué caja sueles utilizar en tus momentos de bloqueo, en aquellas circunstancias en las que no consigues avanzar.

Es muy probable, que tendamos a utilizar la caja de la mente para tomar decisiones, se trata de pensamientos automáticos que surgen y nos dicen muchas veces los caminos que deberíamos tomar. Nos advierten de dificultades, la caja de los pensamientos suele estar hasta arriba de «y si…» y «pero…». Sin embargo, al ser automáticos y cambiantes, si nos dejamos guiar por ellos lo normal es que nuestra vida también sea cambiante, azarosa y poco constante.

Imagínate que un día te levantas y tu mente te dice que estás motivado, lo sientes, sientes ganas de hacer ejercicio, ganas de comerte el mundo. Ese día vas a ser productivo y vas a dedicar tiempo a las cosas que consideras importante y lo disfrutarás. Sin embargo, otro día te levantas sin motivación, crees que nada vale la pena, ¿eso quiere decir que abandonarás tu camino y te defraudarás a ti mismo? ¿demasiada inestabilidad no crees? Este es el precio que tiene usar como brújula principal a nuestra mente. Habrá días que será una brújula maravillosa, pero otros días será nuestro peor enemigo, nos hará creer que no podemos hacer nada, que no merecemos nada.

¿Qué puedo hacer entonces?

1º Analízate y comprueba si puedes distinguir en tu interior la existencia de esas tres cajas. Identifica qué contiene cada una de las cajas de tu vida, como si fuese una lista de la compra.

2º Sé consciente de la caja que eliges a la hora de tomar decisiones, de emprender nuevos caminos.

3º Ten en cuenta que tu caja de valores es tu principal brújula y la caja de experiencias es tu fuente de aprendizaje, tu caja mente puede jugar a ser adivina y captará tu atención, pero seguirla en muchas ocasiones supone no avanzar.

4º Sin objetivos, ni metas, no existen los logros y por lo tanto tampoco existe la motivación. Esperar a que la mente nos brinde la motivación necesaria para emprender nuevos caminos o para continuar en el que estamos es dejarlo todo en manos del azar. Fija objetivos a corto plazo que te encaminen hacia valores importantes, comienza por acciones pequeñas y concretas. Cumplir con tus objetivos generará nuevos logros que favorecerán el contenido de tu caja “experiencia” y por lo tanto traerán motivación a tu vida.

5º Céntrate en lo que tienes que afrontar en el momento presente. Una de las principales armas que usa nuestra mente para desviarnos es reprocharnos el pasado o generar nuevas preocupaciones por situaciones futuras que todavía no existen. Centra tu atención en las decisiones puedes tomar HOY para dirigir tu vida en la dirección que deseas.

*La imagen utilizada pertenece a Pexels.com

Catalina Day García

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